Provincia de Barcelona


Castillo de Montbui
(Bigues i Riells, Vallès Oriental)

41º 39,837'N ; 2º 10,617'E      




Esta fortificación, propiedad de los condes de Barcelona, ​​no aparece documentada hasta el año 987. Ocho años más tarde, consta que fue infeudado a Gombau de Besora. En el 1042, el mismo Gombau donó la iglesia de Sant Miquel del Fai al monasterio de San Víctor de Marsella. A su muerte, el castillo pasa a manos de su hija Guisla, esposa de Mir Geribert de Olèrdola. Este se enfrentó a los condes de Barcelona y en la sentencia de paz que se dictó en 1059, Mir Geribert tuvo que ceder los castillos del Port, Besora y Curull a los condes Ramón Berenguer I y su esposa Almodis y renunció al castillo de Montbui. De todos modos, lo conservó en feudo, pues un año más tarde Mir Geribert y Guisla encomendaron el castillo a Geribert Ademar.


En 1070, el hijo de Mir Geribert y Guisla, Gombau Mir, cedió el castillo a su hermano Arnau. En 1135, el neto de Arnau Mir, Guillem de Sant Martí y el conde de Barcelona, ​​firman un convenio, fruto de la boda de Guillermo con Beatriu de Moncada, por el que Guillem recibía el honor de Montcada y los feudos de Montbui y Montornés , a cambio de rendir vasallaje al conde.

A principios del siglo XIII consta que la familia que ocupa el castillo son los Montbui. Hacia mitades de este siglo, el alto dominio y señorío del castillo pasan a manos del obispo de Barcelona, ​​Berenguer de Palou, que en 1290 lo empeñó a Pere Marqués. Suponemos que la señoría del castillo continuaba en manos del conde de Barcelona y el obispo lo tenía en feudo, pues en 1381, el infante Juan vendió a Ramón de Planella la baronía de Montbui. Tres años más tarde, éste lo volvió a vender a la Corona.

Restos del castillo   Restos del castillo

En 1408 el rey Martín el Humano volvió a vender la baronía a Ramon de Torrelles. Esta familia mantuvo el control del castillo hasta el 1490, cuando lo vendieron a los consejeros de la ciudad de Barcelona, ​​a pesar que los Torrelles lo conservaron en fuedo. En 1714 la baronía volvió a la Corona.

El castillo está en ruinas desde el siglo XIX. Durante nuestra visita en diciembre de 2018 se estaban llevando a cabo tareas de restauración y consolidación, que acabaron el año 2019.

Restos del castillo en obras   Restos del castillo en obras

La parte mejor conservada se encuentra en el sector norte, donde se conserva un lienzo de muro de unos siete metros de longitud. Está hecho con sillares sin trabajar y dispuestos en hileras más o menos regulares. En las esquinas encontramos sillares bien tallados, hechos con piedra roja.


También en este sector había una sala rectangular de más de ocho metros de largo, de la que se han conservado los muros perimetrales.

Restos de la sala del lado norte   Restos de la sala del lado norte

En esta sala, pendiente de excavación cuando la visitamos, pudimos ver la base de una pilastra, que probablemente servía de soporte a un arco de diafragma.


Al oeste hay una estancia que conserva su bóveda apuntada, que podría corresponderse con una cisterna, pues no tenía aberturas en sus muros y si en cambio una en el techo.


Se accedía al castillo por una puerta abierta en la parte central del muro sur.


En este sector encontramos también unas escaleras que nos conducen al sector norte y el acceso a una sala situada en el ángulo sureste del castillo.


También hay restos de un segundo anillo de murallas, aunque son más escasas.

Restos del castillo   Restos del castillo

En 1304 se hicieron obras de reconstrucción del castillo, sin que conozcamos sus detalles.

Restos del castillo   Restos del castillo

Fuera del primer recinto fortificado encontramos la iglesia de Sant Mateu .