Provincia de Barcelona


Sant Andreu de Castellnou
(Castellnou de Bages, Bages)

41º 50,053'N ; 1º 50,245'E      




Iglesia situada dentro del antiguo término del Buc, documentado por primera vez en el año 952 y que a partir de principios del siglo XI pasará a ser conocido como Castillo Nuevo de Bages. Desde muy pronto desarrolló las tareas de parroquia, que actualmente comparte con Santa Eulalia de Argensola. La iglesia la encontramos por primera vez en un documento del año 981, cuando se juró el testamento de un tal Guitard sobre el altar dedicado a Santa María de este templo.


Entre los años 1126 y 1142, el vizconde de Barcelona Reverter donó las iglesias de Castellnou a la canónica de Sant Vicenç de Cardona. Los siglos XVI y XVII fueron momentos de gran actividad constructiva y por tanto de modificación de las estructuras románicas. A partir de 1976 se llevaron a cabo diversas obras para devolver al templo su estado original, tal y como era costumbre en la época. A pesar de ello se mantuvieron algunas de las modificaciones, como la torre construida sobre los pies de la nave principal, la puerta de entrada del muro oeste y el coro elevado.


Nos encontramos con un templo de planta basilical con tres naves, rematadas al este por tres ábsides semicirculares. El del lado sur fue totalmente reconstruido en el siglo pasado, pues se había eliminado para construir una sacristía durante las reformas de los siglos XVI y XVII.


El ábside principal está iluminado por tres ventanas de medio punto y abocinadas, mientras que los laterales sólo tienen una.


Los tres ábsides presentan decoración lombarda a base de arcos ciegos bajo el tejado. En el caso del ábside central se completa la decoración con lesenas.


Esta decoración se repite en los muros laterales de la nave principal y de las laterales.


También se puede ver en la parte superior del frontis, donde los arcos recorrían el perfil del tejado.


La nave central es más alta que las laterales. Actualmente es visible esta diferencia de altura desde el exterior gracias a que se desmontó el sobrealzamiento que se hizo de las naves laterales para unificar todo el templo con un único tejado a dos aguas. La separación entre naves se hace mediante tres arcos formeros de medio punto a cada lado de la nave central.


Estos arcos descansan en pilares cruciformes donde también descargan su fuerza los arcos fajones, que refuerzan las bóvedas de medio punto de las naves.


En el muro sur, actualmente cegada, encontramos una antigua puerta de acceso, formada por un arco de medio punto dovelado.


También había una puerta en el muro sur, en este caso de factura más antigua y simple, formada por un sencillo arco de medio punto.


Durante las obras que se hicieron en época barroca, también se modificó la espadaña para convertirla en un campanario de torre.


En el arco presbiteral del ábside se conservan pequeños fragmentos de pintura mural, desgraciadamente en un estado de conservación pésimo. Podemos ver motivos vegetales y geométricos.


Por fotografías antiguas sabemos que en el templo se veneraba una imagen de la Virgen románica. Parece que actualmente estaría en casa de un médico de Barcelona, ​​que no permite fotografiarla ni acceder a ella a los estudiosos de imaginería románica. No entendemos esta negativa, que sólo se justificaría si la posesión de esta imagen no estuviera muy clara.

Junto al templo se encuentran los restos de la antigua rectoría, quemada durante la Guerra Civil. A finales del siglo pasado, el ayuntamiento decidió arreglar el cementerio, situado junto a la iglesia y el equipo de arquitectos valoró ubicarlo en el lugar ocupado por la rectoría.


Al iniciar las tareas de limpieza y sondeo del terreno dieron cuenta de que la rectoría tenía un importante valor patrimonial pues sus orígenes eran medievales. Se descubrió un muro con fragmentos de opus spicatum, lo que planteó la posibilidad de que el castillo nuevo construido en el término de Buc a principios del siglo XI fuera éste y no la conocida como Torre de Castellnou , situada unos kilómetros al norte .


Aparte de este muro, también destaca un arco apuntado del siglo XIV, cuando se cree que el castillo perdió el valor defensivo y el edificio se transformó en rectoría.


Dentro del recinto del actual cementerio hay una torre, conocida como el cubo de Can Batista, donde aparte de los restos exhumados del antiguo cementerio y de las que no se conocía su identidad, se dejaron los restos del maqui Ramon Vila Capdevila "Caracremada".


Desde aquí queremos agradecer al alcalde de Castellnou de Bages la visita que nos hizo por el cementerio y el interior del templo.