Provincia de Barcelona


Sant Pere de Boixadors
(Sant Pere Sallavinera, Anoia)

41º 46,218'N ; 1º 34,490'E      




Las primeras noticias del término de Boixadors y de la iglesia de Sant Pere son del 30 de abril del 1015, cuando el obispo de Vic donó al levita Guillem de Oló el lugar de Segarra, que limitaba con Boxcadossa. Se desconoce la fecha de su consagración, pero sabemos que ya en el siglo XI hacía las funciones de parroquia del lugar.


La iglesia, situada a los pies del castillo de Boixadors, pero fuera de su recinto fortificado, es mencionada en las relaciones de parroquias del obispado de Vic durante el siglo XII y XIII.

Ya en el siglo XVI, sabemos que el templo contaba con dos altares, el mayor dedicado a San Pedro y otro dedicado a San Sebastián. Un siglo más tarde se añadieron dos altares: uno dedicado a San Isidro y el otro a la Virgen del Rosario. Sin embargo, el siglo XVII será el momento del inicio del declive del templo, pues su ubicación estaba muy alejada de las masías y núcleos de población a los que servía. Si a esto le sumamos que la cubierta presentaba riesgo de derrumbe, los feligreses pidieron, en 1771, construir un nuevo edificio en el llano. Este hecho no se produjo debido a la falta de recursos económicos, y por tanto se opta por reformar el templo construyendo un nuevo ábside de planta rectangular, la espadaña y se sobrealzó la cubierta para proteger mejor el templo de la lluvia.

La iglesia sufrió los efectos de las revoluciones de principios del siglo XIX, según queda escrito en la visita pastoral de 1824, donde describe que desaparecieron buena parte de las imágenes y decoración del templo, sin que sufriera daños la estructura.

Finalmente en el siglo XIX se construye un nuevo templo en un punto más bajo de la colina y se traslada la parroquia. A partir de ese momento, el templo románico irá quedando abandonado y por tanto degradándose, hasta que a partir de 1971 la Diputación de Barcelona, ​​a petición del ayuntamiento de Sant Pere de Sallavinera, que acababa de recibir la cesión del castillo, inició diversas campañas arqueológicas y de restauración del templo. Según el criterio de ese momento, se eliminaron aquellos elementos añadidos a lo largo de los siglos y que "distorsionaban la visión del templo románico" como la sacristía o el sobrealzamiento de la nave.

Por tanto, nos encontramos con un edificio que se empezó a construir en el siglo XI, del que nos ha llegado buena parte de su nave. Sorprende ver que no mantiene la orientación habitual con la cabecera al este y los pies de la nave a oeste, pues no nos parece que el espacio donde se levanta impidiera la perfecta orientación.


Este templo tenía una nave cubierta con bóveda de medio punto y reforzada por arcos fajones, que estaba rematada hacia el noreste con un ábside semicircular. Esta bóveda ha cedido ligeramente y presenta un perfil rebajado.


Se cree que este ábside estaba decorado siguiendo la tradición lombarda con arcos ciegos y lesenas, pues esta decoración la encontramos en la parte del muro sur donde se abre la puerta.

A finales del siglo XIII se decide eliminar la cabecera y alargar el templo hacia el este, si bien no se respetó el eje que tenía la nave románica y esta ampliación está más orientada hacia el norte.


Este nuevo tramo está cubierto con una bóveda apuntada más alta que la original románica, aproximadamente un par de metros. En este caso no está reforzada por ningún arco fajón.


Esta diferencia de altura fue igualada exteriormente, pues se sobrealzó el espacio original. En la restauración realizada a finales del siglo pasado se volvió a recuperar la altura que tenía en el siglo XI.


A ambos lados se abren dos capillas laterales, cubiertas con bóvedas de medio punto.


Nos sorprende ver una ventana abierta justo en el punto donde se unen las dos capillas del lado sur, lo que provocó que se recortara el muro para permitir el acceso de la luz en las dos capillas.


Como hemos comentado, en el muro sur se conserva un fragmento de la decoración lombarda, que seguramente tenía todo el templo. Podemos ver tres parejas de arcos ciegos sobre la puerta de acceso.


La puerta es de arco de medio punto, decorada con un arco de dientes de sierra entre dos hileras de pequeñas losas. Los batientes conservan parte de los herrajes románicos.


En el muro norte vemos otra puerta, ahora cegada. Está formada por un arco de medio punto dovelado con una hilera de losas que lo recorre externamente.

Exterior de la puerta norte   Interior de la puerta norte

En el espacio interior de esta puerta, se colocó una pila bautismal de forma rectangular y sin decoración.


En la parte occidental se conservan dos ventanas románicas. Una se encuentra en el muro sur. Es de medio punto y de doble derrame.


La otra se encuentra en el muro oeste, bajo el campanario de espadaña. En este caso es de un solo derrame y dos arcos en gradación por la parte exterior.


En el Museo Episcopal de Vic se conserva una imagen gótica de la Virgen. María sostiene, con ternura, entre sus brazos a Jesús. Este levanta la mano derecha y en la izquierda tiene un pájaro. La presencia de esta ave es uno de los "grandes éxitos" de la iconografía gótica, inspirada en un fragmento de los Evangelios Apócrifos, donde Jesús da vida a un pájaro que acaba de hacer en barro.


La imagen está hecha con alabastro y conserva parte de la policromía. Está datada entre 1350 y el 1370.