Provincia de Girona


Castillo de Llaés
(Ripoll, Ripollès)

42º 09,273'N ; 2º 14,857'E    




La compra de unas tierras por parte de la abadesa Emma, de Sant Joan de les Abadesses, el año 919 es la primera referencia escrita que nos ha llegado del castillo de Llaés. De hecho, entre el año 1004 y 1005, Bernat, conde de Besalú y su esposa Toda vendieron al monasterio la mitad del alodio donde estaba el castillo. Esto provocó que el cenobio se convirtiera en el señor del castillo, y así consta en un documento del año 1121, cuando Udulard II, vizconde de Bas, juró fidelidad al abad Berenguer. De todos modos, en este mismo año, Udulard II, como señor de Milany, va recibió el juramento de fidelidad por el castillo de Llaés por parte de Guillem Ramon. De ello se deduce que este último era el castellano y que los señores de Milany tenían en feudo el castillo, propiedad de Sant Joan.


En 1230 el abad Ramon empeñó el castillo y la parroquia de Llaés a los vizcondes de Castellnou, pero estos bienes fueron devuelto a los tres años.

En un momento indeterminado, cuando el castillo ya se había derrumbado, se aprovecharon algunos de sus muros para construir la rectoría de la iglesia. Actualmente, es una casa de turismo rural.


Los restos de esta fortificación de los siglos X y XI son muy escasos debido al abandono del castillo y la transformación de usos que sufrió. Accedemos al recinto por una puerta adovelada.


Una vez dentro, a la derecha vemos la iglesia de Sant Bartolomeu y el cementerio, mientras que a la izquierda se encuentra la antigua rectoría, que ocupa el espacio donde se levantaban las dependencias del castillo.


La estancia mejor conservada está en el sótano. Se trata de una sala rectangular cubierta con una bóveda de piedra. Desgraciadamente, cuando visitamos el castillo estaba ocupado por huéspedes y por tanto no pudimos acceder a las habitaciones interiores.