Provincia de Girona


Sant Víctor de Dòrria
(Toses, Ripollès)

42º 19,985'N ; 2º 04,046'E    




La iglesia parroquial de Dòrria fue consagrada el 3 de julio del año 903 por el obispo de Urgell, Nantigís.


Nos encontramos ante un templo muy alterado a lo largo de los siglos. Está formado por una sola nave, a la que posteriormente se le añadieron dos capillas laterales, a modo de transepto.


La nave está cubierta con una bóveda de cañón reforzada por dos arcos torales, situados en la parte más cercana a los pies de la nave.


La cabecera es plana y hasta finales del siglo XX se consideraba que en algún momento se había sustituido el ábside románico por la cabecera actual. Pero durante unas obras de consolidación y restauración de la cubierta se localizaron fragmentos de pintura mural en su bóveda. Entre los años 1998 y 2000 se retiraron las diversas capas de cal y yeso que se habían ido acumulando a lo largo de los siglos y se consolidaron y restauraron las pinturas.


Por lo tanto, hay que reescribir la historia del templo y probablemente este ábside truncado sea parte del templo consagrado en el siglo X.


Podemos observar en la parte central de la bóveda a una Maiestas Domini en la mandorla mística.


La acompañaba un tetramorfos, pero desgraciadamente muy erosionado. Sólo se conserva entero el toro de San Lucas, al que el autor confundió con san Marcos.


También vemos de forma fragmentaria del águila que representa a San Juan, que entre las patas tiene las letras RA y CELUM (Tierra y Cielo).


En el otro lado de la bóveda se representaron el ángel de San Mateo y el león de San Marcos.


Entre las figuras de los evangelistas vemos tres personajes nimbados.


Dos de estos personajes están alados. El del lado norte tiene un rollo en la mano derecha donde se lee la inscripción SPI. Gracias a la inscripción que hay a su lado, podemos saber que se trata del arcángel San Miguel.


La acompañan dos personajes vestidos con túnica corta y manto cruzado sobre el pecho. Llevan una cartela rectangular, que se ha interpretado como símbolo de protección implorada. Por lo tanto, algunos estudiosos ha identificado esta escena como la de San Miguel presentando los Bienaventurados de Dios.


En el lado opuesto de la torre también hay tres personajes, si bien están mucho más erosionados. En este caso la falta de pintura nos impide definir con certeza los personajes representados, pero se cree que podría tratarse de la misma escena, en este caso con el Arcángel San Gabriel.


Debajo de estos personajes y separados por una cenefa de motivos geométricos, vemos al colegio apostólico.


Como en el caso de los ángeles y los arcángeles, las pinturas del lado norte se han conservado en mejor estado que las del lado sur. En este caso podemos ver a siete personajes con la cabeza nimbado. En la mano izquierda sostienen un libro cerrado, mientras que la mano derecha descansa sobre el pecho. Originariamente estaban identificados con su nombre a la derecha, pero hemos perdido buena parte de las inscripciones. Sin embargo, de izquierda a derecha podemos identificar a TADDEVS, SIMON, IA (C) OB (V) S, (M) AT (EVS), (T) OMAS y PETRUS.


La identificación de San Pedro resulta confusa, pues junto a la inscripción vemos a dos apóstoles y no uno. Algunas fuentes creen que se trata de San Pablo y San Pedro y que el maestro pintor volvió a confundir la asignación de los nombres, como ya hizo con en el Tetramorfos, pues la figura que lleva la llave del Cielo no está junto al nombre PETRUS.


Esta hipótesis nos suscita muchas dudas. Según ello en el lado sur de la bóveda, muy erosionado, habrían representado sólo cinco apóstoles y en este lado siete. Nos parece poco probable esta disposición, pues podemos ver restos claros de cinco apóstoles y el espacio donde podría estar pintado un sexto. Por otro lado, el rostro y las ropas de San Pedro difieren mucho en el estilo al resto de imágenes, como si hubiera sido hecho por otra mano. No parece lógico pensar que un santo con esta importancia se dejara en manos de un aprendiz o de otro maestro que no fuera el principal. Entonces, ¿quién es este decimotercero personaje? Otros estudiosos afirman que ambos son San Pedro. Inicialmente no tenía las llaves del Cielo en las manos y para añadirlas, posteriormente se optó por pintar otro San Pedro y se ocultó el anterior. Por este motivo están codo a codo, incluso el segundo santo oculta mínimamente al primero ...


En el lado sur, como ya hemos comentado, los apóstoles están muy fragmentados y se conserva muy poco. De izquierda a derecha vemos a San Andrés, que sostiene una cruz, (IOHA) NNE (S), I (ACOBVS), BA (RTOMEVS).


Por debajo del registro del apostolado, había otro, separados por una cenefa geométrica. En el lado norte se han conservado fragmentos de cuatro medallones.

En el trasdós del arco triunfal se conservan algunos elementos de temática zodiacal. Se conservan fragmentariamente los símbolos de géminis y de sagitario.


En el primer tramo de la nave también conservamos unos fragmentos de pintura mural.


En este caso vemos a la Maiestas Mariae en una mandorla de perfil circular. Está sentada en un bancal de madera, sobre el que hay un cojín redondo. Desgraciadamente su estado de conservación no nos permite ver toda la imagen, si no que sólo vemos parte del manto que le cubre el brazo derecho, con lo que sostiene al Niño.


La figura de Jesús tampoco se ha conservado entera, aunque podemos ver la mano derecha en posición de bendecir y la izquierda está apoyada sobre el pecho.


La rodean cuatro ángeles, que sostienen la mandorla. Su estado de conservación es bastante deficiente.


En los lados sur y norte, entre los ángeles vemos la figura de un profeta.


Gracias a las respectivas inscripciones, podemos saber que en el lado norte está el rey David, mientras que en el lado sur se representó a Ezequiel.


En el muro sur del presbiterio encontramos una imagen muy rudimentaria. Algunos estudiosos creen que podría ser un resto de pinturas anteriores a las actuales, mientras que otras fuentes lo catalogan como un simple boceto ...


En la bóveda de la capilla del lado sur también se localizaron restos de pintura, en este de factura moderna.


En esta misma capilla se conserva una pila bautismal de factura muy sencilla.


La puerta actual es de factura moderna y se hizo para evitar tener que pasar por el cementerio para entrar en el templo.


La original se encontraba unos metros más al este y aún podemos ver su traza, con los montantes bastante avanzados, por lo tanto podría ser prerrománica.


Encima de la nueva puerta podemos encontrar una ventana románica de medio punto y doble derrame.


En el lado norte se añadió posteriormente un campanario de torre con cubierta piramidal.