Cantàbria


Castillo de San Vicente de Argüeso
(Hermandad de Campoo de Suso)

43º 02,014'N ; 4º 12,244'O    




El castillo tiene sus orígenes en el siglo IX, cuando en este lugar se construyó una capilla dedicada a San Vicente y una torre fortificada.


De estas primitivas edificaciones sólo se conservan pequeños restos en la base de la torre del homenaje de la fortificación actual. También se localizaron algunas tumbas de esta época en el actual patio de armas.


Este castillo es inusual en Cantabria, pues es una zona con pocas fortificaciones y principalmente ubicadas en la costa. Ésta, situada en una colina, se encuentra en el camino que comunicaba Castilla con el Cantábrico por el Valle de Saja.


Entre los siglos XIII y XIV se empieza a construir un nuevo castillo, levantando en primer lugar las dos grandes torres rectangulares, los accesos a las cuales se realizaba mediante puertas de arco apuntado situadas en el primer piso.


En ellas podemos ver el grosor de los muros, de más de dos metros.


Ya en el siglo XV se construye el cuerpo central del castillo y que une las dos torres, a modo de palacio, con ventanas ojivales y dos puertas de acceso, una de ellas protegida por un matacán.


También es de este momento la muralla que rodea la fortaleza por el sureste. La puerta de acceso está formada por un gran arco apuntado, de factura moderna, protegido por un cadalso rehecho durante la última restauración.


Adosada a la torre norte encontramos una edificación de factura posterior al resto del recinto, actualmente utilizada como centro de interpretación y acceso al castillo.


La fortificación sufrió años de abandono y toda la estructura interna desapareció, pues era de madera. En 1962 su propietaria lo cedió al ayuntamiento. Tras descartar la conversión del castillo en un parador, pues sus dimensiones no permitían muchas estancias, los gobiernos autonómico y local lo restauraron en 1988 para dedicarlo a usos culturales y turísticos.