Cantabria


San Cosme y San Damián
(Bárcena de Pie de Concha)

43º 07,474'N ; 4º 03,400'O    




La primera noticia que nos ha llegado del lugar de Bárcena Pie de Concha data del año 999, cuando aparece citado en el apócrifo Cartulario de Cervatos. Posteriormente, en 1110, el rey Alfonso VII otorgó los Fueros y Privilegios sobre el lugar al monasterio de Cillaperriel, que tradicionalmente se ha identificado en lo que hoy conocemos como Bárcena Pie de Concha. De hecho, en 1185, el rey Alfonso VIII donó a la catedral de Burgos el monasterio de San Cosme y San Damián de Cillaperriel, a cambio de la iglesia de Santa María de Villagura.

Del monasterio, situado junto al camino real, que comunicaba la meseta con la costa cantábrica, sólo queda en pie la iglesia. Por suerte, apenas ha sufrido modificaciones a lo largo de los siglos.


La iglesia está formada por una sola nave, a la que entre los siglos XVI y XVII se añadieron dos capillas laterales y la sacristía. La nave está rematada al este por un ábside semicircular, más bajo y estrecho que la nave, precedido de un estrecho presbiterio, cubierto con una bóveda apuntada. El ábside, por su parte, está cubierto con una bóveda de cuarto de esfera y tiene una altura inferior al presbiterio. En el espacio que hay entre ambos espacios se abre un pequeño ojo de buey.


En la parte central del ábside se abre una ventana, en forma de aspillera por el exterior y de medio punto con una derrame por la parte interior. Además, está decorada con una arquivolta, que se apoya en dos columnas con los capiteles esculpidos. El del lado izquierdo es de tipo vegetal, mientras que en el del lado derecho vemos a dos cuadrúpedos con una única cabeza en el ángulo del capitel. La ventana está recorrida por un guardapolvo decorado con motivos vegetales. El interior del ábside está decorado con dos impostas ajedrezadas, una por encima de la ventana y una por debajo, que se prolongan por el presbiterio.


El arco triunfal es apuntado y descansa en dos columnas con capiteles esculpidos. El del lado izquierdo presenta a cuatro leones, agrupados de dos en dos. La cola de los dos leones de la cara central van hacia la boca de un felino esculpido en la parte superior del capitel. El capitel izquierdo tiene una decoración vegetal a base de volutas.

Capitel del arco triunfal    Capitel del arco triunfal

El exterior del ábside es totalmente liso a excepción de los canecillos donde se apoya la cornisa del tejado. En ellos podemos ver cabezas humanas y de animales, personajes en varias posiciones y motivos geométricos.

canecillos esculpidos  canecillos esculpidos

canecillos esculpidos  canecillos esculpidos


Esta decoración se repite en el presbiterio y los muros laterales del templo.

canecillos esculpidos   canecillos esculpidos

canecillos esculpidos


El acceso principal lo encontramos en el muro de poniente, que está coronado por una espadaña barroca.


La puerta se abre en un cuerpo avanzado, que tiene un tejadillo sostenido por canecillos en la parte superior. En los canecillos de los extremos vemos a personajes en actitud sexual, mientras que los otras presentan decoración de tipo geométrico. La cornisa del tejadillo está decorada con medias bolas.


La puerta está formada por cuatro arcos de medio punto en gradación y totalmente lisos. El arco exterior está reseguido por un guardapolvo decorado con rombos.


En el montante izquierdo, a pesar de la erosión, podemos ver un sillar donde figura una inscripción. Se trata de la consagración del templo a San Cosme y San Damián a principios del siglo XII.


En el interior del templo se conserva una interesante pila de agua bendita. Está decorada con motivos de cuerda y flores circunscritas.


También se conserva la pila bautismal, en este caso lisa, si bien presenta un bordón en la parte superior.


En la ventana del ábside se venera una imagen de la Virgen y el Niño, que según el cartel informativo que hay en la puerta del templo es del siglo XIII.