Cantabria


Santa Maria la Mayor de Villacantid
(Hermandad de Campoo de Suso)

43º 00,222'N ; 4º 12,443'O    




La primera vez que encontramos documentado el lugar de Villacantid es en el año 999, cuando aparece en la carta de población de Cervatos. Muchos estudiosos consideran esta carta como apócrifa o como mínimo que fue modificada a lo largo de los siglos. En este documento no aparece la iglesia de Santa María, si no la de San Pedro, modificada totalmente en el siglo XVI. Actualmente no tiene culto y acoge el centro de interpretación del románico de la zona.


Gracias a las visitas pastorales de los diferentes abades del monasterio de Cardeña, podemos deducir que la iglesia de Santa María de Villacantid dependía de este cenobio. Parece que habría sido el rey Alfonso VIII quien habría donado la iglesia al monasterio.

El templo actual se empezó a construir en el siglo XII. Probablemente la idea inicial fue la de un templo de una sola nave cubierta con bóveda de cañón reforzada por arcos fajones y rematada al este por un ábside semicircular.


Muy pronto, probablemente en el siglo XIII, se modificó este planteamiento. No está claro si la nueva construcción debía tener tres naves o sólo dos. Todo hace indicar que sólo se empezó a construir la nave norte y que no se finalizó. Esta nave tiene cabecera plana con una ventana de medio punto y doble derrame y está cubierta con una bóveda apuntada. Se conservan fragmentos pictóricos del siglo XVI.


La bóveda está reforzada por un arco toral de perfil apuntado, que con la configuración actual del templo parece más un arco triunfal. Se apoya en dos columnas adosadas, con los capiteles esculpidos. En uno de ellos se esculpieron motivos vegetales, mientras que en el otro hay cuadrúpedos.


Esta nave se comunica con la central con dos arcos formeros, el más oriental de medio punto y el otro ligeramente apuntado.


Este segundo descansa en dos columnas con los capiteles esculpidos con motivos vegetales, un mucho más simple que el otro, como si no se hubiera terminado. En el primer arco se le rebajó la altura en el siglo XVII y actualmente descansa directamente en los pilares.


Actualmente el templo presenta una cubierta de madera a dos aguas que cubre las tres naves. La presencia de una columna con un capitel en el pilar que hay entre los arcos formeros del lado norte, hace pensar en que servía de apoyo para un arco toral. Este capitel está decorado con motivos vegetales y geométricos.


También están decorados los capiteles del arco triunfal, que es de medio punto y doblado. En el capitel izquierdo vemos una escena recurrente en el románico de la zona: la lucha entre dos caballeros con una figura central que hace de mediadora entre los dos, probablemente se trata de un torneo o justa. La decoración del cimacio es de tipo entrelazado. El capitel derecho está decorado con grifos y otras bestias que se enfrentan entre ellas. Su cimacio está decorado con flores circunscritas.


El ábside es la parte mejor conservada del templo del siglo XII. Exteriormente está separado en tres espacios mediante dos parejas de columnas.


Estas columnas llegan hasta la cornisa. El capitel izquierdo está decorado con una escena de caza. Dos hombres armados con una lanza y una ballesta llevan a tres perros, que intentan cazar a un oso. El capitel derecho tiene representadas dos escenas diferentes: Sansón y el león y también dos caballeros luchando. Entre las dos escenas hay una figura femenina, que algunos autores ha identificado como la Virtud, que acoge a todos aquellos que luchan por conseguirla.


La decoración del tambor absidal se completa con los canecillos, que hay bajo la cornisa, decorada con puntas de diamante. En los canecillos se esculpieron bolas, gansos, leones, bestias fantásticas y figuras humanas.


La ventana del ábside también está decorada. El arco de medio punto está decorado con dientes de sierra a modo de zigzag, que se apoya en dos columnas, que también presentan decoración a base de dientes de sierra. Rodea el conjunto un guardapolvo decorado con flores circunscritas.


Los capiteles son de tipo zoomórfico. El de la izquierda tiene leones rampantes, mientras que en el de la derecha tiene esculpidos unos grifos.


Interiormente el ábside presenta una imposta decorada que recorre toda la superficie del tambor absidal. Está decorada con motivos florales.


El ábside está decorado con pinturas murales del siglo XVI y representan la asunción de la Virgen. Su estado de conservación es muy deficiente.


El elemento que más sorprende de todo el templo es su puerta de acceso, situada al lado del ábside, en el espacio donde esperaríamos encontrar la cabecera de la nave sur. Muy probablemente fue colocada en este lugar en el siglo XVII, cuando se reformó la iglesia. Está formada por cinco arcos apuntados en gradación.


Los arcos pares estaban apoyados en parejas de columnas con los capiteles esculpidos. Sólo se ha conservado el fuste y el capitel del lado derecho del arco interior. El capitel está decorado con grifos enfrentados. Los pilares entre las columnas están decorados con un motivo de soga en el ángulo.


El arco exterior está decorado a base de círculos que entrelazan. La siguiente arquivolta está formada por tres baquetones lisos. El tercer arco está formado también por tres baquetones, pero el central presenta una decoración en forma de ajedrezado. La segunda arquivolta tiene esculpidos motivos florales. El arco interior presenta las dovelas totalmente lisas.


Junto a la puerta vemos cuatro sillares decorados con dientes de sierra en forma de zigzag, que probablemente fueron reaprovechados cuando se trasladó la puerta esta ubicación.


Durante la reforma del siglo XVII se construyó una torre campanario a los pies de la nave.


En el interior del templo se conserva una pila bautismal. Está decorada con un friso de bolas en la parte superior.


Bajo esta cenefa vemos a dos personajes que sostienen una flor de lis, un león y una cruz.


Junto a la puerta hay una pila de agua bendita de factura muy simple.