País Vasco / Euskadi - Álava / Araba


Nuestra Señora del Campo de Maeztu
(Arraia-Maeztu)

   42º 44,386'N ; 2º 27,334'O    




El sitio de Bahaeztu aparece documentado en la Reja de San Millán de principios del siglo XI. De este documento se deduce que el pueblo gozaba de cierta importancia económica, pues se encuentra en uno de los caminos, que en época medieval comunicaban Vitoria con lo que hoy conocemos como Rioja Alavesa. A partir de 1369, la familia Gaona será la propietaria de la zona y favoreció el crecimiento de Maeztu en detrimento de los pequeños núcleos de los alrededores, que perdieron a su población. En algunos casos, a pesar de desaparecer el núcleo de población, la veneración a las imágenes de las iglesias permitió que éstas se conservaran, como en este caso. La advocación inicial del templo era a Santa Eufemia, pero se cambió en el siglo XVIII, cuando se instalaron en este templo la talla de la Virgen y el retablo de una iglesia vecina, que se derrumbó debido al abandono. El traslado de la imagen de María hizo que también se trasladara la advocación. Además de estas dos piezas, se cree que se trasladaron otros elementos, quizás ventanas, puertas o canecillos, pero no tenemos ningún documento donde se detallen cuáles fueron trasladados y cuáles forman parte de esta iglesia desde sus inicios.   


Está formada por una sola nave de tres tramos, cubierta con una bóveda apuntada, reforzada por dos arcos fajones. La cabecera es plana y también se cubre con una bóveda de perfil apuntado, pero más suave.


La nave y el ábside se unen en un doble arco triunfal ligeramente apuntado. El arco interior descansa en dos columnas adosadas, que tienen los capiteles esculpidos con unos motivos bastante curiosos. En el lado derecho vemos lo que parecen dos grifos o bestias aladas, que giran la cabeza hacia su cola. En la parte más occidental del capitel vemos motivos vegetales, que también encontramos en el capitel del lado izquierdo. A diferencia del capitel anterior, los grifos no giran la cabeza sino que parece que quieran picar la cabeza de un personaje que hay entre ambas bestias. Éste lleva un traje con pliegues geométricos. Algunos historiadores del arte han visto en este personaje a Alejandro Magno, en el momento en que capturó dos grandes aves o grifos y colocó una cesta entre ambas para poder volar y ver más allá de la tierra conocida. Es una historia bastante popular en la edad media y que encontramos esculpida en numerosos lugares, como por ejemplo en la iglesia de la Magdalena de Tudela o en el claustro de San Pedro de la Rúa, en Estella. Ésta de Maeztu sería una representación muy básica de la historia y desconocemos por qué se esculpió en este templo.


En el ábside se abren dos ventanas: una en el muro este y una en el sur. La del lado este es la más interesante. Está formada por dos arquivoltas apuntadas.


La interior presenta decoración vegetal, mientras que el exterior tiene esculpidas unas pirámides o cabezas de clavo.


Ambos arcos descansan en dos parejas de columnas, que tienen sus capiteles de temática vegetal.

Capiteles del lado izquierdo  Capiteles del lado derecho

Por su parte interior, recuperada en la restauración hecha en los años ochenta del pasado siglo, sólo presenta un arco, que también descansa en columnas y capiteles vegetales. En el del lado izquierdo vemos también una cabeza humana.

La ventana del muro sur ha sufrido mayores alteraciones y está más erosionada. Exteriormente presenta una arquivolta, con columnas y capiteles vegetales muy erosionados.


Tanto el ábside como la nave fueron sobrealzados a juzgar por los canecillos que encontramos en los muros norte y sur. La mayoría son lisos y los encontramos en el muro sur de la nave y en el muro norte del ábside.


En cambio, en el muro sur de la cabecera están decorados y todavía se conserva la cornisa. De izquierda a derecha vemos un canecillo liso, uno donde vemos a un personaje que tiene las manos en la boca, dos rollos horizontales y una pirámide, un cuadrúpedo que gira la cabeza para morderse la cola, tres rollos horizontal, un personaje con una túnica hasta los pies, una cabeza humana con expresión grotesca, tres cabezas de animal mutiladas y una cabeza de bestia con orejas puntiagudas, dos grandes dientes y ojos prominentes.

Canecillo liso  Canecillo esculpido  Canecillo esculpido

Canecillo esculpido  Canecillo esculpido  Canecillo esculpido

Canecillo esculpido  Canecillo esculpido  Canecillo esculpido

Canecillo esculpido  Canecillo esculpido


Lo más destacado del templo es la puerta abierta en el muro sur. Está formada por cuatro arcos apuntados y en gradación.


Las arquivoltas presentan un baquetón en el ángulo y un friso de besantes circunscritos tanto en la parte externa como interna, a excepción del arco más interno, que sólo lo tiene en la cara exterior. Protege el conjunto un guardapolvo decorado con hojas vegetales muy estilizadas. Éstas están separadas entre ellas por una franja perlada. Estos arcos descansan en una imposta decorado con el mismo motivo que el guardapolvo.

Detalle de la puerta de acceso   Detalle de la puerta de acceso

En las jambas se simularon las columnas y sus capiteles, con una decoración a base de incisiones en forma de V.

Capiteles de la portalada   Capiteles de la portalada

La puerta está construida en un bloque de piedra que sobresale del muro y que en las esquinas exteriores tiene columnas de similares características a las de las arquivoltas.

Detalle de la portalada   Detalle de la portalada

Sobre la puerta encontramos ocho canecillos esculpidos, que representan una cabeza de hombre apoyada en un cilindro horizontal, como si fuera una almohada, tres cilindros horizontales, otra cabeza con un solideo, un canecillo liso, otra cabeza de hombre, tres molduras convexas, un tonel y una cabeza de mujer con barbuquejo. Las caras de los extremos, más trabajadas que las demás, podrían corresponder a los patrocinadores del templo, como viene siendo habitual por la zona.

Canecillo esculpido  Canecillo esculpido  Canecillo esculpido

Ménsula lisa  Canecillo esculpido  Canecillo esculpido

Canecillo esculpido  Canecillo esculpido 


Durante la restauración que se realizó en 1981 se desmontó el antiguo retablo, de principios del XVIII, procedente de la antigua capilla de Nuestra Señora del Campo y ya no se volvió a montar.