Pais Vasco / Euskadi - Álava / Araba


San Andrés de Erentxun
(Iruraiz-Gauna / Iruraiz-Gaunako)

42º 48,917'N ; 2º 31,313'O    




Nos encontramos con un templo levantado a finales del siglo XIII cuyas formas ya nos acercan al incipiente gótico. De este templo conservamos la cabecera poligonal, el presbiterio, el primer tramo de la nave, cubierto por bóvedas nervadas y el pórtico, con la puerta de acceso. El resto del templo corresponde al siglo XVI. 


Lo más interesante de este templo es que conserva el pórtico de época románica, aunque ha sido muy modificado a lo largo de los siglos y que actualmente está cerrado a cal y canto, perdiendo así su función y también imposibilitando la visualización de su interior y de la antigua puerta de entrada.

Está formado por tres arcos apuntados, el central de mayores dimensiones, que en el siglo XVIII fueron cegados y decorados con un óculo y cuatro discos a su alrededor. 


Los arcos, ahora cegados, se apoyaban en columnas con capiteles simples de temática vegetal, que todavía podemos ver parcialmente.

Columna y capitel   Columna y capitel   Columna y capitel

Columna y capitel   Columna y capitel


El muro exterior está dividido en tres espacios gracias a cuatro columnas adosadas. Tres de los cuatro capiteles presentan decoración vegetal. El de más a la derecha estaba decorado con cabezas humanas, creemos que femeninas, por desgracia está muy erosionado. Estos capiteles llegan hasta la cornisa, que originariamente estaba ajedrezada, pero de la que sólo se han conservado unos pocos fragmentos.

Capitel   Capitel

Capitel   Capitel


Este pórtico conserva dos tramos cubiertos por bóvedas de crucería. Los potentes nervios y arcos de separación descargan su fuerza en pilares, que tienen mayoritariamente capiteles vegetales a base de hojas de acanto y volutas. También encontramos algunos con cabezas de animales.

El pórtico protege la antigua puerta de entrada, ahora cegada. Está formada por seis arquivoltas ligeramente apuntadas. Los arcos pares están decorados con hojas de acanto, mientras que los demás con baquetón y en el caso del arco interior también tiene puntas de diamante. El conjunto está protegido por un guardapolvo, también decorado con motivos vegetales.

Los arcos descansaban en columnas, algunas de las cuales han perdido el fuste pero que conservan los capiteles decorados con hojas de acanto.

En el muro norte, se conserva una única ménsula esculpida, que presenta la cabeza de una mujer con toca. Cuando visitamos el templo no conocíamos su existencia y por eso no le fotografiamos. Tampoco pudimos fotografiar el interior del pórtico, que esperábamos que estuviera abierto o cerrado con una verja y no con puertas, que no permiten ver el interior. Lo seguiremos intentando en futuros viajes a la zona.