País Vasco / Euskadi - Álava / Araba


San Esteban de Ribera
(Valdegovía/Gaubea)

 42º 51,062'N ; 3º 13,792'O    




El lugar de Ribera hoy en día se encuentra abandonado, sus casas hace años que se confunden entre la vegetación. Resiste todavía la iglesia del siglo XII, dedicada a san Esteban, en un punto elevado cerca del río Purón.


Actualmente, el antiguo pueblo se encuentra dentro del Parque Natural de Valdrerejo y por tanto el acceso al templo sólo se puede hacer a pie, pero esto nos permite saborear con más tranquilidad el paisaje y este entorno natural.


En esa zona se fundó en el siglo X el monasterio de Santiago y en 1074 el de Santa María de Mardones o Villamardones. Gracias a ello se repobló el valle de Valderejo, que posteriormente potenciaron los reyes Alfonso VIII y Alfonso X con la concesión de fueros a las poblaciones de la zona.


El templo tiene planta rectangular con cabecera plana y una sacristía adosada al muro sur, ahora en ruinas. Por suerte, hace unos años se sustituyó toda la cubierta, lo que asegura su estabilidad, de momento.


Destaca la gran ventana abierta en el muro este, de perfil gótico, hecha con tres arcos apuntados en gradación. Actualmente se encuentra cegada de una forma bastante rudimentaria.

Ventana del ábside   Ventana del ábside

Por la parte exterior tiene encima unas cabezas esculpidas. Sobre el arco apuntado vemos dos cabezas humanas contrapuestas. Lo flanquean otras dos cabezas, en este caso de tipo animal, una de ellas, desgraciadamente, mutilada.

Ventana del ábside

Jefe de animal  Cabos humanos  Jefe de animal


La puerta de acceso se abre en el muro sur. Está formada por tres arcos apuntados en gradación. Los dos exteriores presentan forma de bocel, mientras que el interior es liso.


Los arcos exteriores se apoyan en columnas con los capiteles esculpidos. En el capitel exterior de la izquierda vemos a dos guerreros, vestidos con cota de malla, luchando con espada y escudo. Entre ellos encontramos a otro personaje, al que se le atribuye la figura de la Prudencia, que pone sensatez entre los caballeros.


A su lado tenemos una cabeza monstruosa de gran tamaño con un rostro amenazante, que podría ser un león.


A la derecha encontramos otra cabeza, en este caso humana, con la boca medio abierta, mostrándonos los dientes.


En el capitel exterior vemos a un centauro a punto de disparar una flecha.


Esta puerta estaba protegida por un pórtico, hoy desaparecido y del que nos quedan los agujeros en los que se colocaban las vigas.


Al acceder al interior del templo nos sorprende hacerlo en una jaula. Ésta fue colocada por la Diputación Foral de Álava para permitir el acceso al interior, pero evitando los actos vandálicos.


Una vez superada esta primera impresión, nos encontramos con una nave cubierta con una bóveda apuntada, que está reforzada por arcos fajones.


Estos arcos descansan en columnas, algunas de las cuales tienen sus capiteles esculpidos. En el arco que hay en el presbiterio, encontramos grandes hojas en el capitel izquierdo y dos caras contrapuestas con expresión triste en el lado derecho.

Capitel del presbiterio   Capitel del presbiterio

En el siguiente arco, que separa la nave del presbiterio, vemos unas aves de cuello largo y una cabeza un poco extraña, que se entrelazan por el cuello y una serpiente entre las dos parejas de aves, en el capitel izquierdo y dos lobos y una cabeza humana en el del lado derecho.

Capitel del arco triunfal   Capitel del arco triunfal

El resto de capiteles son lisos.

Capitel de la nave   Capitel de la nave

Capitel de la nave


En el muro norte podemos encontrar un par de cabezas contrapuestas como las que hemos encontrado en la parte exterior del presbiterio, sobre la gran ventana.


En el muro sur, en cambio, encontramos lo que seguramente fue un arcosóleo o altar lateral.


También en el interior del templo se conserva un pila bautismal gallonada. La parte baja de la copa está decorada con unas incisiones en forma de cuadrados.


Pero sin duda lo más interesante de este templo son las pinturas murales que se conservan en la cabecera, de época tardogótica. Éstas estaban ocultas detrás del retablo del siglo XVI, que tapaba completamente el muro este. Al quedar abandonado el pueblo se decidió, en la década de los ochenta del pasado siglo, trasladar el retablo al Museo de Bellas Artes de Álava. Al retirarlo aparecieron estas pinturas, a las que se les hizo una mínima restauración.


Vemos representados a ambos lados de la ventana y sobre un fondo gris a los Apóstoles. Sólo sabemos identificar a San Pedro con sus llaves a la izquierda de la ventana, a San Pablo con la espada a la derecha y también a Santiago, vestido de peregrino.

San Pedro y otros Apóstoles    San Pablo, Santiago y otros Apóstoles

En un registro inferior vemos a Adán y Eva alrededor del Árbol Prohibido, donde está enroscada una serpiente con cabeza de mujer. Les acompaña el ángel que les echa del Paraíso por haber comido la fruta prohibida.


A la derecha de la ventana vemos a san Lorenzo, que lleva la parrilla con la que fue torturado. A su lado, aunque un poco más abajo, encontramos a San Esteban y a San Miguel.

San Lorenzo    San Esteban y San Miguel

En la parte superior del muro este vemos pequeños restos de pintura mural, que no hemos sabido descifrar debido a su estado fragmentario.


En el muro sur del presbiterio vemos representada a la luna y lo que parecen los símbolos del Tetramorfos de san Lucas (buey) y san Mateo (hombre alado). Una ventana abierta posteriormente nos impide saber si estaban representados los otros dos evangelistas o bien, como nosotros suponemos, estaban representados en el muro norte, junto con el sol, en una parte en la que no se ha retirado la capa de cal.


Si que vemos en el lado norte del templo la figura de san Cristóbal.


También hay zonas del templo donde se conserva la pintura que reproduce sillares dentro de los cuales hay estrellas.


Corona el muro oeste un campanario de espadaña de dos pisos. En el inferior se abren dos troneras de medio punto, formadas por arcos dobles. En el piso superior sólo se abre una tronera, también de medio punto y arco simple.