País Vasco / Euskadi - Álava / Araba


San Juan de Amamio
(Asparrena)

  42º 53,346'N ; 2º 18,570'O    




El lugar de Hamamio, hoy despoblado, aparece citado por primera vez en 1025 en la relación de pueblos que pagaban tributos al monasterio de San Millán, momento en el que vivían unas 10 familias. Posteriormente aparece en la relación de pueblos que hizo el obispo Jerónimo Aznar en 1257.


En 1556 la iglesia consta como simple ermita, por tanto el núcleo de población ya había desaparecido. Probablemente por este motivo no ha sufrido demasiadas alteraciones a lo largo de los siglos y mantiene la estructura con la que fue levantada en el siglo XII. Está formada por una sola nave de pequeñas dimensiones, terminada en un ábside de planta cuadrada.


En el muro este se abre una ventana de medio punto, decorada externamente por una arquivolta moldurada, que se apoya en dos columnas y que está protegida por un guardapolvo ajedrezado.


Sus capiteles están decorados con un águila en el de la izquierda y dos leones con la cabeza común en la de la derecha. En ambos capiteles el cimacio está decorado con palmetas, que están dentro de círculos hechos con tallos.

Capitel izquierdo  Capitel derecho

La nave estaba cubierta con una bóveda apuntada, que en algún momento cedió y actualmente presenta una estructura de madera. Probablemente, también se derrumbó en el mismo momento el muro sur, que actualmente se presenta rehecho unos centímetros más al norte, coincidiendo con el muro del ábside. También creemos que se derrumbó la bóveda del ábside, sustituida en este caso por una bóveda de cañón bastante irregular, que arranca de las impostas ajedrezadas donde empezaba la bóveda original, probablemente apuntada.

Al reconstruir el muro sur se rehizo la puerta de entrada con muchos menos elementos que la original. Actualmente es de medio punto, algo irregular, con una moldura y bocel en la parte interior.


En el interior del templo se conservan dos de las columnas que formaban esa puerta de acceso. El capitel interior es el más interesante, pues encontramos representados a dos demonios que cogen por el brazo y estiran por el cabello a un personaje, que probablemente no se ha comportado correctamente en vida. En el cimacio vemos una cabeza de animal en el ángulo y motivos vegetales en ambos lados. El otro capitel es de tipo vegetal y presenta un cimacio similar al anterior, si bien mutilado en el ángulo. 

Desgraciadamente, durante nuestra visita a la zona no encontramos las complicidades suficientes, ni la información necesaria, para poder acceder al interior de este templo y así ofrecerles imágenes de los capiteles. Lo seguiremos intentando en futuros viajes.

En los muros norte y sur de la nave se conservan fragmentos de la cornisa ajedrezada y debajo de ella algunos canecillos esculpidos y otros lisos. En el muro norte todos son lisos a excepción de los cuatro que vemos en el ábside, decorados con una bola encapuchada, donde puede constatarse que el muro fue sobrealzado.

Canecillo esculpido  Canecillo esculpido  Canecillo esculpido  Canecillo esculpido

En el muro sur vemos también cuatro canecillos con alguna decoración. Uno de ellos tiene la cabeza de un animal mutilada, dos vuelven a mostrar una bola encapuchada y el último presenta una franja vertical.

Canecillo esculpido  Canecillo esculpido  Canecillo esculpido  Canecillo esculpido