País Vasco / Euskadi - Álava / Araba


San Julián de Aistra
(Zalduondo)

   42º 53,708'N ; 2º 20,318'O    




Haiztara aparece ya citado en un documento del año 1025 del monasterio de San Millán. Volvemos a encontrar documentado este lugar en 1257, en un documento del obispo Jerónimo Aznar. No sabemos cuándo quedó abandonado, pero creemos que fue durante la segunda mitad del siglo XIII, pues no aparece en la relación de pueblos que hicieron donativos para la conquista de Tarifa.

El templo de San Julián fue la parroquia del núcleo de Aistra, hoy desaparecido. Inicialmente estaba dedicada a san Julián y Santa Basilisa, advocaciones que mantuvo hasta principios del siglo XIX. Estos dos santos, muy populares en época visigoda, lo que nos indica que el lugar estuvo ocupado al menos desde ese momento. Para esclarecer este punto, desde los años ochenta del pasado siglo se han llevado a cabo diversas campañas arqueológicas en las inmediaciones del templo. En la primera se localizaron 31 entierros, excavados directamente en la roca o hechos con losas y datados entre los siglos XII y XIII y mayoritariamente de niños. 


Ya en 2006 se inicia otra campaña de excavaciones, en este caso en un terreno mucho más extenso. El objetivo era localizar las viviendas que formarían parte de ese núcleo de población. Se localizaron agujeros excavados en la roca que correspondían a los puntos donde había postes de madera, que formaban estancias que se dataron entre los siglos VI y VIII. Desgraciadamente, se volvió a cubrir con tierra la roca y la vegetación ha crecido encima, sin que el visitante pueda saber que hubo en ese lugar, aunque podría ser el núcleo habitado más antiguo del País Vasco...


El templo podría haberse levantado en el siglo X, aunque algunos estudiosos discrepan de esta afirmación y sitúan su construcción en el siglo XI. Por la fábrica utilizada y estructura, nosotros nos inclinamos por la primera opción y que posteriormente se añadieron algunos elementos, como los canecillos, en época románica, coincidiendo con alguna reparación del tejado.

El templo está formado por una pequeña nave rectangular, con una cabecera plana. Ambos espacios están construidos con grandes sillares, perfectamente escuadrados y distribuidos en hileras regulares. En el ábside podemos ver una imposta biselada que recorre sus muros.

Cabecera   Cabecera

Pero el elemento más interesante del templo es la ventana que se abre en el muro este del ábside. En un sillar se practicó una aspillera, rematada por la parte superior por una circunferencia, que le da aspecto de arco de herradura. Rodeando la ventana se rebajó el nivel de la piedra, simulando una gradación. A ambos lados de la ventana hay unas incisiones que reproducen la forma de la ventana, como si fueran dos ventanas ciegas. Está datada en el siglo X.


El resto de aperturas, incluso la puerta de acceso, se cree que se realizaron en el siglo XVIII. La puerta original no sabemos si estaba en ese lugar y fue modificada o se abría en otro sitio. Por la disposición de los sillares y sin ningún estudio que lo corrobore o desmienta, nosotros creemos que estaba en el mismo sitio, pero que fue modificada y posteriormente cegada cuando se abrió otra en el muro oeste. La actual puerta es rectangular con dintel.


El ábside, que conserva el altar adosado al muro este, se abre directamente a la nave, más ancha. Ambos espacios están cubiertos con una estructura de madera a dos aguas, que se ha reformado en varias ocasiones. Ahora habría que volver a repararla, pues pudimos varios puntos donde se puede ver el cielo. También convendría cerrar las ventanas de algún modo para evitar que entren los pájaros y llenen el suelo de heces.

Interior del ábside   Interior del templo  

Bajo el tejado de la nave vemos algunos canecillos esculpidos, de factura muy arcaica. Encontramos tres en el muro sur y tres en el norte. Los más interesantes se encuentran en el muro de tramontana. Dos representan una cabeza humana, mientras que el otro tiene a un hombre, que abre las piernas para mostrarnos los genitales.

Canecillo del muro norte  Canecillo del muro norte  Canecillo del muro norte

En el lado sur tenemos un canecillo totalmente liso, en forma de T y dos cabezas, erosionadas y mutiladas, lo que impide definir si son humanas o de animales.

Canecillo del muro sur  Canecillo del muro sur  Canecillo del muro sur

En el interior del templo se conserva un pila bautismal del siglo XVI.


Probablemente a principios del siglo XIX se prolongó el edificio hacia el oeste, con un cuerpo separado de la nave y con una puerta propia al exterior. Creemos que se construyó como un pórtico, pues tiene una puerta que comunicaba con la nave, actualmente cegada. La estancia se utiliza como almacén.